Cada verano nos quejamos de lo mismo: el calor! Las olas de calor son cada vez más frecuentes y yo siempre pienso en todas esas mujeres embarazadas. Cuando decidí que quería ser madre, tenía muy claro que quería evitar estar embarazada en verano, sabiendo que esto a veces no se puede controlar.
Hoy quiero hablar de las várices vulvares. No tiene una relación causante directa con el calor, pero sí una frecuencia con el embarazo y el calor puede influir en su aparición.
La definición de várices es: venas dilatadas, hinchadas y retorcidas debido a un fallo en las válvulas que dificulta el flujo de la sangre. Las várices vulvares serán estas venas dilatadas en la vulva. La aparición en esta zona es casi exclusiva del embarazo, aunque la prevalencia es de 4-22% de los casos.
La causa es multifactorial porque influye el aumento de flujo sanguíneo que hay durante el embarazo, el cóctel hormonal que afecta a las válvulas volviéndolas más incompetentes y, finalmente, el aumento de la barriga que presiona y dificulta el retorno venoso de la sangre de las piernas hacia el corazón.
También hay factores hereditarios y de hábitos, como por ejemplo estar mucho tiempo de pie, que pueden influir.
Se va a ver un abultamiento en la piel de la vulva, que es causado por las venas dilatadas.
La mayoría de mujeres refieren molestia o sensación de pesadez en la zona, aunque también hay gestantes que no notan nada.

El mejor tratamiento es la prevención, aunque hay aspectos que no podemos controlar, como el factor hereditario o el aumento sanguíneo. La prevención consistirá en evitar estar mucho tiempo de pie, controlar el aumento de peso, poner las piernas en alto si las vemos hinchadas o hacer actividad física.
Y el tratamiento consiste en evitar que se compliquen. Se podrán poner compresas frías en la zona, llevar medias de compresión, realizarse algún drenaje linfático y movilizar la zona de forma suave.
Las varices vulvares es una afectación frecuente que aparece durante el embarazo, pero no interfiere en el parto y la mayoría de veces desaparecen unas semanas después del nacimiento.