La fisioterapia uro-ginecológica es conocida sobre todo en patología del suelo pélvico como incontinencia urinaria, problemas defecatorios o dolor en las relaciones sexuales. Hoy me gustaría hablar de otra aplicación: la búsqueda de embarazo.

La PNI a través del amplio conocimiento de la fisiología es un gran aliado para ayudar a aquellas parejas que no logran un embarazo, pero la fisioterapia también puede ser interesante para trabajar la anatomía de la mujer.

Durante la anamnesis, hablaremos del ciclo menstrual y del contexto de la búsqueda, para después dar a conocer el método sintotérmico como herramienta de autoconocimiento. Posteriormente, pasaremos a la valoración física. ¿Y qué miro en esta parte?

La postura y la faja abdominal 

Este es un aspecto de prevención. Saber cómo está el cuerpo antes de la metamorfosis de la gestación nos ayuda a anticipar el cambio. Una postura alineada con un centro de gravedad correcto y un buen tono abdominal nos predispone a evitar dolores. Así como también, saber activar la faja abdominal de forma consciente para mejorar la gestión de presiones intraabdominales.

Los órganos abdominales y pélvicos

La palpación de la barriga da información sobre la posición uterina, la tensión ligamentosa, la movilidad vesical, la congestión del bajo vientre, la movilidad diafragmática… Y será interesante también hacer una valoración visceral intracavitaria para revisar cómo están los fondos de saco uterinos, la posición del cuello del útero y la tensión de los ligamentos.

La musculatura del suelo pélvico 

Y finalmente, valorar la conexión, el tono y la fuerza del suelo pélvico. Será importante trabajar el exceso de tensión que imposibilite tener penetración, la falta de fuerza que pueda influir durante el embarazo o la desconexión de la zona.

Y para terminar…

No quiero volver patológico lo que no lo es, pero creo que la prevención y el conocimiento pueden ser gran aprendizaje durante el proceso de búsqueda del embarazo, si éste tarda en llegar.

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