«Tengo miedo al parto». He oído muchas veces esta frase en la consulta y puedo confesar que yo misma la he pensado en algún momento de mi vida.
Creo que es normal sentir miedo por algo que no hemos vivido nunca y que se ha inculcado durante muchos años y de forma inconsciente que es una experiencia horrorosa. Pero tal vez deberíamos cambiar la palabra «miedo» por «respeto».

En la consulta me gusta crear una imagen que seguramente también hubo ese «respeto» en el momento en que la vivíamos: cuando dejas tu casa para irte a estudiar en la universidad con solo 18 años recién cumplidos. Tal vez quien es de una ciudad no lo entiende, pero los isleños de Menorca sabemos muy bien esa mezcla entre ganas y miedo. ¿Por qué? Porque es un cambio importante en la vida que va a marcarte para siempre. Y todo lo relacionado con la gestación es igual.
Has elegido ser madre y fantaseas con cómo será tu vida cuando tu hij@ haya nacido. Durante el embarazo, vas viendo cambios en tu cuerpo que te van enseñando la punta del iceberg de lo que vendrá en el futuro. Y para llegar a ese futuro hay EL PARTO. Le damos mucha importancia por ese respeto a lo desconocido, pero realmente el posparto es la gran catarsis en la vida de una mujer. Pero bueno, no nos desviamos.
Normalmente, lo que da miedo del parto es el dolor. En 1981 se describió como aquel miedo capaz de generar altos niveles de ansiedad, afectando al bienestar y a la vida cotidiana de la mujer. Y en un estudio del 2015 se estudiaron 78 mujeres embarazadas y el 30’77% de ellas sentían esa ansiedad ante el parto.
Entonces, ¿el parto duele? Sí, pero actualmente hay muchas técnicas (invasivas y no invasivas) que ayudan a gestionar el dolor en el momento del parto, pero hay otras que podemos hacer durante el embarazo. Para mí la principal es conocer profundamente el proceso del parto en todas sus dimensiones: fisiológicas, ambientales, psicológicas…
Saber lo que hace el útero durante las contracciones para conseguir abrir ese cuello. Conocer cómo la pelvis, los ligamentos y los músculos van cediendo al paso del bebé y cómo eso es el origen del dolor. Entender cómo mover el cuerpo ayudará a todo ese proceso y a haber practicado opciones.
Visitar (si se puede) el lugar donde vas a dar a luz. Conocer (si se puede) a las personas que te acompañarán y establecer un vínculo. Preguntar los protocolos de actuación del hospital donde has decidido parir para saber qué se va a hacer en cada situación. Confiar en que quien te acompaña sabrá todo lo que necesitas.
Investiga tu nacimiento preguntando a tu madre cómo fue y cómo lo vivió ella. Aceptar que el cerebro cambia durante el embarazo para facilitar el vínculo con tu hij@ y que afectará en lo que sientes. Habrá lágrimas en algún momento, te lo aseguro. Revisar el lenguaje y cómo lo sientes en el cuerpo.
Y para terminar, una frase de Consuelo Ruiz, una matrona rebelde y luchadora por el parto respetado en la época franquista:
“…la única defensa contra el miedo no puede ser otra que conocer de antemano la causa por la que el dolor se produce y cómo evitarla, pues si fuera factible evitar el miedo al parto, el dolor desaparecería por sí solo, automáticamente.”
https://scielo.pt/pdf/rpesm/n13/n13a03.pdf
https://www.elpartoesnuestro.es/informacion/embarazo/preparacion-al-parto/el-miedo-al-parto