Una episiotomía es una incisión quirúrgica que a veces se hace durante el parto para ayudar a ensanchar rápidamente la vagina. La episiotomía se realiza durante el expulsivo para facilitar la salida del bebé.
La mayoría de mujeres tienen miedo a esta práctica por lo que supone su curación y los posibles síntomas que puede provocar después (incontinencia, dolor…). Personalmente, creo que lo peor es la falta de confianza con el personal sanitario que asiste el parto porque siempre queda la duda de si era necesario o no. Aun así, en la consulta me gusta explicar que una episiotomía en el momento justo puede evitar un gran desgarro que llevará a una peor situación.

No quiero entrar en si las episiotomías son buenas o malas, pero me gustaría hablar de una de las complicaciones que se pueden desarrollar: las fístulas.
Una fístula es una unión anormal entre dos partes del cuerpo. Se clasifican en internas si son entre dos órganos o externas si son entre un órgano y la piel. Pueden ser congénitas, es decir que se nace con esa unión, o adquiridas por una enfermedad inflamatoria intestinal, radioterapia o cáncer, entre otras.
En el caso de la complicación de la episiotomía, será una fístula externa que conectará la vagina con el recto, es decir, una fístula rectovaginal. En esta situación posparto, desarrollar una fístula es poco frecuente y generalmente está causada por una infección, una apertura de la sutura o por un desgarro extenso que ha conectado el recto con la vagina.
Los síntomas que provoca son: incontinencia urinario y/o fecal, infecciones vaginales y dolor.
Y el tratamiento será habitualmente quirúrgico para reparar y eliminar la comunicación que causa los síntomas.
Mi trayectoria profesional acumula 10 años de experiencia tratando a mujeres, sobretodo en situación de posparto, y puedo asegurar que está complicación es muy poco frecuente.
Entiendo que si tienes este diagnóstico sientas enfado, pero tal vez hay una parte del contexto que no puedes controlar: la calidad del tejido conjuntivo, la capacidad de cicatrizar del cuerpo… Y otras que sí puedes controlar como la movilidad en el posparto inmediato, la alimentación, la hidratación de la cicatriz, la higiene íntima…
Comprender que el posparto es calma, reposo y dejarse cuidar es importante. El cuerpo ha creado vida, pero después toca alimentarla y acunarla las 24 horas y esto nos da el privilegio de estar paradas. No deberíamos querer recuperar el cuerpo en 4 semanas cuando hemos estado 9 meses para transformarlo.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11074527
https://www.quironsalud.com/blogs/es/aventura-madre/saber-epistomia-parto
https://maldita.es/malditaciencia/20220426/fistula-obstetrica-lesiones-parto