El hecho de ir de vientre debería ser un acto simple y de relajación, pero para algunas personas es un verdadero suplicio, una guerra contra sí mismas. Antes de empezar, se debe saber cómo funciona la formación de las heces.
El alimento es digerido por el estómago y el intestino delgado, que es el lugar en el que se van absorbiendo los nutrientes necesarios para el cuerpo. Cuando el residuo llega al colon, la última parte del intestino, sólo queda la absorción del agua. Las heces van avanzando a través del colon gracias a unos movimientos peristálticos hasta llegar al recto.
El momento en que aparece la sensación de ir al baño es por la entrada de la materia fecal en el recto, que provoca la distensión del mismo. En este momento se produce un reflejo que consiste en la contracción del recto y la relajación del esfínter anal interno (involuntario), a fin de permitir la entrada de la materia fecal en el canal anal. Esto aumenta el deseo, y debemos decidir qué hacemos. Si no se puede ir al baño, se mantiene el esfínter anal externo en contracción (voluntario). En cambio, si es un buen momento para ir, sencillamente es necesario hacer algo de presión abdominal, relajar el esfínter anal externo y los músculos del suelo pélvico para que las heces salga al exterior.
Los Criterios de Roma son unos acuerdos que ayudan a definir el estreñimiento y se considera que: “un paciente sufre estreñimiento cuando en más del 25% de las deposiciones, presenta dos o más de los siguientes síntomas: precisa de un esfuerzo excesivo, presenta heces duras o caprinas, no consigue una sensación confortable de desempleo rectal, tiene sensación manuales para facilitar la expulsión (extracción digital o compresión del suelo pélvico), o evacua menos de tres veces por semana.»
La prevalencia del estreñimiento es muy amplia puesto que algunos síntomas son muy subjetivos (esfuerzo excesivo, sensación incompleta, sensación de obstrucción…). Entonces se considera que el estreñimiento es sufrido entre un 2 y un 20% de la población, siendo más habitual en mujeres que en hombres, en niños que en adultos y en personas mayores que en jóvenes.
Existen algunas consideraciones que pueden ayudar a mejorar el estreñimiento:
El estreñimiento es un problema de salud muy habitual, pero creo que con algunos trucos posturales y algunos cambios de hábitos muchas personas solucionarían el problema que tanta incomodidad comporta.